Lo importante no es el lugar en el que entrenes, sino el hecho de entrenar en sí.
Desde tiempos remotos el entrenamiento de fuerza ha estado asociado a hacerlo en el gimnasio, vinculado desde la ignorancia del que nunca lo ha practicado a esteroides y todo tipo de sustancias ilegales.
Pero algo ha cambiado desde el boom de las redes sociales tales como Youtube e Instagram.
Existen muchísimas cuentas dedicas al tema del entrenamiento y gracias a ellas se puede practicar una rutina de fuerza en cualquier lugar, por lo que ya no hay excusas para darle ese estímulo que tanto necesitan nuestros músculos en esta era de sedentarismo masificado.
¿Se puede progresar?
Esta pregunta la recibo muchas veces y la respuesta es SÍ.
Se puede progresar muchísimo entrenando en casa, sobre todo si eres principiante puesto que a nada que hagas ya estarás mejorando tu estado anterior.
Pero si eres intermedio también puedes mejorar tu musculatura. La clave es ir incrementando la intensidad del entrenamiento, que se puede conseguir de diferentes maneras: aumentando las cargas, aumentando las series, aumentando las repeticiones, disminuyendo el tiempo de descanso…
Además, estoy seguro de que la persona que entrena en casa, su meta no es la competición en culturismo, sino mejorar su salud, su musculatura y como consecuencia su aspecto físico.